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Asbestos

Generalidades

"Asbesto" proviene del griego y significa "incombustible" y es un término usado de forma indistinta para designar a una "familia" de minerales naturales compuestos por fibras. Su uso se remonta a, por lo menos, dos mil años. Se tiene evidencia que culturas antiguas como los griegos, egipcios y chinos ya lo usaban.

Su origen se remonta a los tiempos de la formación de nuestro planeta. Se afirma que al enfriarse las rocas se formaron en ellas grietas a través de las cuales fluyeron minerales candentes acompañados de agua y gases diversos, los que al cristalizarse formaron el asbesto.

Los asbestos están compuestos por fibras microscópicas, mismas que le otorgan sus características físicas, mecánicas y por tanto versatilidad: se caracterizan por su resistencia al fuego, a la fricción, a la abrasión, a agentes químicos, a microorganismos, además de ser un aislante térmico, acústico y eléctrico.

Al ser fibras naturales, los asbestos se encuentran en toda la corteza terrestre, y las principales minas se ubican en Brasil, Rusia, Kasajstán y China. Se ha buscado igualar sus características y desempeño en productos manufacturados con diversos sustitutos, sin embargo para hacerlo se deben emplear más de 50 diferentes insumos, cuya respuesta en condiciones específicas, como la exposición a altas temperaturas, es altamente cuestionable, además de que su inocuidad no ha sido demostrada.

El asbesto, usado desde la antigüedad ó Historia del uso del asbesto

Culturas ancestrales, pioneras en su uso

El uso de las fibras de asbesto data aproximadamente de dos mil años. Se tienen antecedentes del uso de las fibras del asbesto en Grecia, Egipto y China, empleándose como mechas para lámparas de aceite y en la antorcha olímpica de la flama "inextinguible ". Posteriormente en Roma, se le dio el nombre de "amiantus " que significa inmaculado, esto es debido a que cuando las telas manufacturadas con esta fibra se sometían al fuego, las manchas superficiales desaparecían, quedando las telas extremadamente limpias.

Existen algunos datos en la historia, en las leyendas y en la mitología relacionados con el asbesto. La mención más antigua del asbesto aparece en el texto griego "Sobre Rocas" escrito en el año 300 a.C. por Teofrastos, uno de los discípulos de Aristóteles, que la describe como "una sustancia que arde como la madera, cuando se mezcla con aceite, pero que no se consume ".

Se sabe que el asbesto se extraía en algunas minas de Creta, de donde se transportaba para su uso a Grecia, Roma y Egipto.

Los antiguos sabios referían la procedencia de las extraordinarias fibras del asbesto, de “los cabellos de míticas salamandras resistentes al fuego”. Plinio describió sus propiedades mencionando algunos usos de las telas de asbesto. Plutarco describió las mechas de las lámparas de las vestales elaboradas con asbesto, un material “inextinguible”. Los romanos tejían mantos para utilizarlos durante la cremación de sus cadáveres, con la finalidad de que se conservaran puras las cenizas del cuerpo y que no se mezclaran con las cenizas de la leña, para sus entierros ceremoniales.

Desde la antigüedad y por sus propiedades, el asbesto acaparó la atención de magos, alquimistas, inventores, reyes, emperadores y guerreros. Se menciona que Carlo Magno poseía un mantel de fibras de asbesto con el que impresionaba con actos de fuego a sus huéspedes o comensales, mismo que limpiaba y blanqueaba introduciéndolo simplemente en la hoguera. Así mismo Marco Polo, durante la segunda mitad del siglo XIII, visitó minas de asbesto en China, describiendo el proceso de extracción del mineral desde un tipo de roca y descartando así definitivamente los mitos, eliminando la antigua "teoría de la salamandra".

No obstante sus cualidades y propiedades, el asbesto no se utilizó mucho en la antigüedad sino sólo en pequeñas cantidades. Sin embargo, sus usos han sido múltiples y variados y se han descrito incluso proyectos como el llamado “libro eterno” que sería eventualmente elaborado con papel de asbesto y escrito con letras de oro.

Durante 1724 Benjamín Franklin siendo adolescente diseñó y manufacturó una cartera tejida de fibras de asbesto, para proteger sus contenidos del fuego, misma que aún se conserva en la colección del Museo de Historia Natural de Londres.

Así pues, las propiedades físicas de dureza, resistencia e incombustibilidad del asbesto, a lo largo de la historia, han estimulado constantemente la imaginación, la creatividad y el ingenio del hombre quien ha buscado darle diferentes aplicaciones prácticas para su beneficio.

La revolución industrial, inicia el uso industrial

En 1834, el Reino Unido patentó el uso del asbesto en medidas de seguridad. En 1853 se registró la patente británica para adicionar asbesto a los lubricantes, en 1868 se patentaron los primeros filtros de asbesto y en 1885 se produjeron membranas de asbesto para procesos de filtración más sofisticados, finos y de mayor calidad.

A finales del siglo XIX, fue necesario el asbesto para aislar partes de la máquina de vapor que apareció con la Revolución Industrial. Desde entonces, la demanda y producción fue en ascenso y por consiguiente, su obtención, distribución y uso se extendieron, en aquel entonces, a casi todo el mundo.

Un aliado para la industria militar

Durante la Segunda Guerra Mundial, la Marina Norteamericana lo utilizó para proteger y reforzar las cubiertas de sus barcos y portaaviones; En algunas autopartes para los vehículos (jeeps) del ejército, en las cuerdas y telas de los paracaídas y en las conchas y las estructuras de las bazucas y torpedos. También se le utilizó en los procesos de filtrado electrolítico para la obtención de oxígeno a partir de las moléculas de agua dentro de los submarinos norteamericanos. En fechas últimas, uno de sus usos más frecuentes fue como aislante térmico y para resistir la fricción como recubrimiento de los cohetes y naves aeroespaciales lanzados al espacio durante el siglo XX; ahora en desuso.

Posguerra, se amplían sus aplicaciones y usos

Posterior a la guerra, su uso se amplió considerablemente. Por ejemplo, en la arquitectura se le ha empleado por su resistencia al fuego en aplicaciones como: plafones, pisos y recubrimientos en la construcción.

También se ha utilizado en valijas de correo, portafolios, cajas fuertes, equipos de esterilización de instrumental quirúrgico en hospitales militares de campaña, en contenedores de resistencias y aislantes eléctricos, en sistemas de filtración en los procesos de manufactura del cloro, de desinfectantes, y antisépticos; En la manufactura de discos de frenos y balatas automotrices, recubrimientos térmicos, acústicos y rodamientos industriales y en la elaboración de aditivos. Algunos de estos usos aún permanecen vigentes.

Aplicaciones actuales

Las aplicaciones más comunes en la actualidad son los productos de fibro-cemento, como tuberías, láminas, tejas, losetas y otros; los textiles especializados, los productos para fricción, como balatas para frenos de automóviles, platos para embragues (clutchs) y como refuerzo para impermeabilizantes.

Tipos de asbestos

Por la composición química y morfología de sus fibras, los asbestos se dividen en dos grandes grupos: anfíboles y serpentinos.

Los anfíboles se caracterizan porque sus fibras son alargadas y puntiagudas, como agujas.

En este grupo se encuentran cinco subtipos:

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Crocidolita

Se le conoce también como "asbesto azul". Se ha demostrado que este mineral representa un gran riesgo a la salud, pues al organismo humano se le dificulta desechar de manera natural las fibras inhaladas, debido a tu morfología (largas y puntiagudas). Los principales yacimientos de este mineral se encontraban en Australia y África del Sur, mismos que dejaron de operar desde XXXX. En México se dejó de usar este asbesto desde 1986.

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Amosita

Se le nombra también como "asbesto café" al igual que el resto de los anfíboles sus fibras son largas y puntiagudas, pero su estructura es más frágil.

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Antofilita

Este tipo de asbesto es quebradizo, blanco, y contiene diversas formas de hierro.

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Tremolita

Su apariencia es blanca y arenosa. La tremolita también se puede encontrar naturalmente en otros minerales, durante mucho tiempo fue el principal ingrediente en el sector industrial y comercial del talco.

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Actinolita

Su estructura es típicamente prismática, plana y largo.

A pesar de estar aceptados y regulados por la normativa vigente en la materia, la industria dejó de usar los anfíboles desde 1986, y formalizó esta práctica en 1996, firmando un convenio voluntario con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).

En contraparte a los anfíboles, los serpentinos, como su nombre indica, tienen fibras curvas, sedosas y en forma de hélice, dentro de esta categoría se encuentra el crisotilo, también llamado asbesto blanco.